Nuestros mitos y ritos

EL CULTO DE LOS MUERTOS



Trabajo de las alumnas Sonia Solís y Paola Galián
(3º Año TAP Escuela de Artes Nº 2)

Para realizar este trabajo hemos investigado realizando entrevistas a personas que practican el culto a los muertos. También recogimos información de algunas fichas de años anteriores en que empezamos a investigar para nuestra propio conocimiento con la ayuda de nuestros padres.


Desde tiempos inmemoriales, la mayoría de los pueblos han tributado un culto especial a los muertos. Hasta nuestros días han llegado vestigios de construcciones y ritos funerarios de muchas culturas. Los mitos y ritos en relación a la muerte y a los difuntos son innumerables. En nuestra zona algunas costumbres son muy antiguas:

  • Se procuraba la conservación de los muertos ofreciendo en su honor sacrificios a las huacas.
  • A los finados se los vestía con ropas nuevas, depositando alimentos y hojas de coca en sus chullpas.
  • Se celebraban banquetes en su honor.
  • Se realizaban prácticas de magia con calaveras.

He aquí algunas costumbres actuales:

  • Velatorios y entierros con gran solemnidad.
  • Construcción de cruces o piañas en lugares donde ocurrió la muerte.
  • Novena, lavatorio, rezo de las nueve noches y despacho.
  • Celebración de cabo de año y sacada de luto.
  • Ceremonia de esperar a las almas en noviembre.



VELATORIO

Cuando se produce el fallecimiento de una persona, los familiares y conocidos comienzan inmediatamente los preparativos para el velatorio. Se busca una habitación de la casa donde colocar las coronas, las flores, las velas y el ataúd. En la entrada se coloca un moño negro. Cuando llega la noticia a todo el pueblo, los vecinos y familiares vienen a acompañar a los dolientes de distintas maneras: haciendo coronas, cortando alambres para las flores, rezando o cocinando para invitar a las personas que ayudan.

La gente colabora según sus posibilidades con mercaderías, coca, cigarrillo, papel para cadenas y flores, etc. Otras personas lavan al difunto y le ponen la mejor ropa sacando los botones y todo lo que es de metal. Algo muy importante que se acostumbra, por sobre todo en la zona rural, es colocar el mortajo y el cordón.

El mortajo es una especie de túnica que puede ser de tela industrial o como se hace en Iturbe, de picote. El cordón se fabrica con hilo yoque. Este hilo se elabora con lana hilada al revés, es decir torciendo el hilo para el lado izquierdo. Finalmente se logra una cordón del grosor de un dedo en el que se hacen nudos. Cada nudo tiene una cantidad determinada de vueltas; unos tienen 3, 4, 5 y hasta 7 vueltas. Se dice que el cordón ahuyenta los males que pueden impedir al alma llegar al cielo. El cordón se coloca en la cintura del difunto, encima del mortajo. El mortajo junto al cordón representa en el cielo que el alma es un santo.

ENTIERRO

Antes del entierro se lleva al finado a una misa de cuerpo presente. «- Lo llevan para que le den la última bendición, para que le perdonen sus pecados, para que pueda entrar al cielo.» Desde donde vivía el difunto, los amigos y dolientes transportan el féretro rezando o cantando canciones fúnebres. En el cementerio, antes de inhumar los restos, los dolientes y acompañantes se despiden poniendo las manos sobre el cajón, en forma de cruz. Luego colocan el ataúd en la sepultura, la tapan y le ponen una cruz con el nombre del finado y la fecha en la cual falleció.

Después del entierro la familia puede invitar a comer en la casa del difunto. Las comidas que generalmente se hacen en esta ocasión son: picante de mote, yuspichi, carne hervida, calapurca u otros platos regionales. Por último los dolientes invitan al lavatorio y a la novena que se empezará a rezar en los días siguientes.

EL LAVATORIO

En el lavatorio de ropa, que se realiza al día siguiente del entierro, se reúnen familiares, amigos y vecinos. Este ritual, consiste en lavar toda la ropa perteneciente al fallecido, además de limpiar dentro de la casa todos los utensilios y elementos usados por él. «También se procede a limpiar los lugares por donde andaba, porque si no el alma va a andar penando y haciendo ruido.» Mientras se realizan estas tareas, los familiares pueden invitar comidas y bebidas. La ropa en desuso se separa para velar en la novena y ser quemada en el despacho. Otras prendas se pueden regalar.

NOVENA

La novena se realiza en la casa de la familia del difunto, después del entierro, durante nueve noches. Se reza el rosario, se cantan canciones, se leen oraciones y textos bíblicos «para la salvación del alma y el perdón de sus pecados.» En esos nueve días se tiende un «luto»: «ponen una mesa y la tapan con un mantel negro poniendo un rosario grande en la pared. También ponen un retrato del fallecido a quien bendicen y rezan. Después, dan de coquear al alma quemando la coca en las velas y depositando los restos en una caja, que luego se entierra en el despacho.»

A la gente que va a rezar, se les convida bebidas y comidas. El último día de la novena se levanta el luto de la mesa. Las personas se retiran bendiciendo la mesa con agua bendita y se procede al despacho.

DESPACHO

Para el despacho se hace un muñeco con la tela de las ropas del finado. Este muñeco va montado sobre un caballito que se consigue sacrificando el perro del finado (si es que tenía uno) o fabricándolo de madera. El muñeco representa al finado y el caballito, su compañero que lo ayuda a cruzar un gran río en su largo viaje al cielo.

Se dice que yendo a caballo, el alma llegará más rápido a destino. El caballo va ensillado como si fuera de verdad, se le hacen alforjas, silla de montar y riendas en miniatura. Los cargamentos van atados con hilo yoque e incluyen comidas y bebidas (de todo lo que le gustaba al finado) que se ponen en ollitas de barro pequeñas.

El caballito con el muñeco, la ropa del finado y otras ofrendas, especialmente coca, cigarrillo y bebidas son transportados a las afueras del pueblo. Primero se procede a cavar un pozo en el que se quema la ropa. Habiendo finalizado, los acompañantes se despiden de las ofrendas que se ponen encima de las cenizas, se tapa con tierra y se coloca una cruz.

La ceremonia del despacho tiene diversos matices (de acuerdo al lugar y según las costumbres de los familiares) y las personas que la realizan son elegidas por los dolientes.

Huaca: Voz quechua que designa lugar sagrado.
Chullpa: Tumbas muy antiguas.
Peañas: En la Quebrada de Humahuaca se designa así, a una especie de «altares» que se elevan sobre las tumbas y/o en lugares donde ocurrió la muerte de una persona.
Luto: En la zona se designa así a la tela de color negro.
Yuspichi: Comida regional a base de trigo y charqui.